Restauración ambiental

Soluciones inspiradas en el diseño de la naturaleza.

Mantas y redes orgánicas

Son tejidos derivados de la unión de mallas y fibras naturales, que se instalan en superficies a revegetar, para el control de la erosión. Actúan mecánicamente reduciendo el impacto erosivo de la lluvia y manteniendo el suelo estable, evitando la formación de cárcavas y escorrentías. Aumentan el agua disponible para la vegetación, ya que mejoran la tasa de infiltración al terreno, al mismo tiempo que se reduce la evapotranspiración y se crea un efecto termorregulador, al conservar una capa de aire inmóvil entre el terreno y la  manta,  que favorece la germinación de las semillas. Existen dos tipos en función de la apertura de sus fibras: de estructura cerrada (paja, heno, coco, celulosa, lana…) y de estructura abierta (coco, yute trenzado…). Las primeras tienen un peso medio de 250 a 450 g/m2 y un gran poder higroscópico, aunque una vida útil inferior a 2 años; y las segundas, de 300 a 500 g/m2 de peso medio y vida útil más larga. Son ideales para la revegetación de taludes.

Geomallas tridimensionales

Son geocompuestos de polímeros plásticos (polietileno o polipropileno), que forman un volumen no tejido, de entre 5 y 25 mm de espesor, donde se retiene la tierra vegetal. Su uso es habitual en la revegetación de taludes, permitiendo contener de forma estable tierra vegetal, permitiendo el  desarrollo de la vegetación; asegurándose una implantación rápida de la cubierta vegetal, garantizando el control de la erosión y la estabilidad superficial de una ladera inestable; gracias al entramado reticular creado con el desarrollo de los sistemas radiculares profundos del terreno y su entrelazado con los filamentos de la propia geomalla. Debe adaptarse bien a la superficie del talud, asegurando su contacto con el suelo. En taludes con pendientes elevadas, puede ser necesario el uso combinado de estas geomallas con mallas de triple torsión, para aportar mayor resistencia a tracción al conjunto. Una aplicación particular muy interesante de este uso combinado, la encontramos en la protección de cunetas o en la estabilización de bajantes.

Geoceldas

Son sistemas de confinamiento celular, utilizados para retener establemente una capa de tierra vegetal sobre la superficie de un talud, consiguiendo su revegetación de forma rápida, eficaz y perdurable en el tiempo. Su estructura tridimensional está formada por una malla de celdas alveolares hexagonales (similar a un panal), plásticas o textiles, de dimensiones y espesor variables, ancladas al terreno, que se rellenan de tierra vegetal (ya sea por gravedad o proyección); y a las que se implanta una cubierta vegetal (plantaciones o siembras). Su uso está prescrito para taludes regulares, ya que el grado de adaptabilidad de las geoceldas es más limitado que el de las geomallas. El éxito de la revegetación dependerá de la pendiente del talud, del ángulo de rozamiento interno del sustrato vegetal utilizado y de las aguas de escorrentía existentes. Existen también geoceldas de acero galvanizado, específicas para fenómenos erosivos de aguas freáticas, que aportan capacidad drenante al sistema, al llenarse con gravas, tierras o una combinación de ambas.

Hidrosiembras

La hidrosiembra es una técnica de revegetación de taludes, basada en la proyección de una mezcla acuosa y homogénea de los siguientes ingredientes:

  • Composición variada de semillas, diseñada de acuerdo con las condiciones de la localización del talud (altura, orientación, clima, composición del suelo, pendiente de la ladera)
  • Aporte de fertilizantes -macro y micro nutrientes-, formado a base de componentes de descomposición lenta y gradual de nitrógeno (que servirá de nutriente a las plantas jóvenes durante su desarrollo)
  • Producto estabilizante, constituido básicamente por un copolímero acrílico que, junto con otros componentes, actúa concatenando las partículas del terreno y fijando la mezcla proyectada en la superficie del talud
  • “Mulch” que actúa como cobertura, protege las semillas y crea un microclima favorable para una rápida germinación y desarrollo de las mismas.

Hidromantas

La hidromanta es una variante de la técnica de la hidrosiembra, consistente en la aplicación de dosis muy altas de ‘mulch’ (de hasta 4.000 kg/Ha), mediante la realización de sucesivas proyecciones de material, sin que la germinación de las semillas presentes en la mezcla se vea afectada. Al proyectar una mayor dosis de ‘mulch’, se consigue una cubierta uniforme sobre la superficie tratada (como si fuera una manta de revestimiento) y completamente adaptada a las irregularidades del talud. Esta manta uniforme nos aporta, sobre todo en desmontes muy expuestos y en condiciones de difícil revegetación, una mayor persistencia de la semilla en el terreno de forma estable; y por tanto, un mayor éxito de revegetación a largo plazo.

Bioingeniería. Biorollos

El término de bioingeniería recoge un conjunto de técnicas utilizadas en la restauración ambiental, que combina las propiedades técnicas y biológicas de las plantas, con la fabricación de elementos constructivos realizados con materiales inertes -piedra, madera, acero-; estableciendo un sistema eficaz de control de la erosión y de estabilización del suelo. Los biorrollos son estructuras cilíndricas, de diámetro variable entre 20-60 cm y longitudes entre 3-6 m, constituidas a base de fibras orgánicas (como si tratara de una manta orgánica de baja densidad, envuelta sobre sí misma formando un rollo, y rellena de diferentes fibras orgánicas prensadas -paja, coco, Miscanthus...-), con una gran resistencia a la acción del agua. Los biorollos pueden venir prevegetalizados -usando estacas vivas-, o pueden revegetarse una vez instalados -insertando plantas y esquejes enraizados o fragmentos reproductores de plantas-. Su instalación sobre el terreno puede hacerse sobre una zanja, en forma de U, excavada en el suelo; o anclándola al terreno.

Bioingeniería. Empalizada viva

El término de bioingeniería recoge un conjunto de técnicas utilizadas en la restauración ambiental, que combina las propiedades técnicas y biológicas de las plantas, con la fabricación de elementos constructivos realizados con materiales inertes -piedra, madera, acero-; estableciendo un sistema eficaz de control de la erosión y de estabilización del sueloUna empalizada viva consiste en la creación de una estructura de contención a través de un entramado de troncos de madera -unidos entre ellos y fijados al terreno-; con tierra de relleno en su interior para su revegetación –con siembra y/o con clavado de estacas vivas- que puedan enraizar y desarrollarse hasta revegetar el conjunto, estabilizando así el suelo de la ladera.

Bioingeniería. Fajinas

El término de bioingeniería recoge un conjunto de técnicas utilizadas en la restauración ambiental, que combina las propiedades técnicas y biológicas de las plantas, con la fabricación de elementos constructivos realizados con materiales inertes -piedra, madera, acero-; estableciendo un sistema eficaz de control de la erosión y de estabilización del sueloLas fajinas son estructuras cilíndricas constituidas por ramas -más o menos largas- de especies vegetales leñosas -preferentemente salicáceas, unidas entre ellas en forma de haz-. A diferencia de los biorollos, no están pensadas para ser revegetadas, sino para el control de la erosión. Por este motivo se instalan ancladas en los taludes, siguiendo las curvas de nivel del terreno. En el lugar donde se ubicarán, se recomienda realizar previamente una pequeña base -con una zanja de poca profundidad-, por tal de disminuir la longitud de escorrentía y minimizar los procesos erosivos; así como dar una pequeña inclinación lateral, para evacuar posibles excesos de agua.

Muro Krainer. Muro Roma

El muro Krainer es un entramado doble a base de troncos dispuestos por capas -formando una estructura reticular paralelepípeda oblicua- y relleno de tierra, similar a un muro de tierra armada.  Para su construcción se excava el cajón que recibirá la estructura, se coloca una hilera de troncos en sentido longitudinal del talud y otra en perpendicular, se rellena de tierra vegetal, se compacta y se insertan estacas vivas y/o plántulas enraizadas… levantándose planos de forma sucesiva, retranqueándolos respecto a su inmediato inferior. Primero los troncos actúan como estructura del terreno, hasta que las estacas enraízan y la vegetación se desarrolla, y son éstas las que consolidan el terreno. Como alternativa interesante existe el muro aplacado tipo Roma, que destaca por la rapidez de ejecución y ahorro de materiales. La estructura de troncos se hará paralela al talud y la retícula será la unión de tres capas de troncos paralelos (dos capas externas en el mismo sentido que el talud y una capa interior, perpendicular a este).

Guniverd

Guniverd, también llamado gunitado verde, es un método de revestimiento vegetal que permite la naturalización de laderas muy degradadas e inestables, donde el uso de técnicas convencionales no garantiza la implantación de una cubierta vegetal, debido a la nula o limitada potencialidad del suelo. Permite convertir un suelo degradado, en un horizonte edáfico capaz de mantener la vegetación. Para ello, será necesario asegurar primero la estabilidad del talud con malla de triple torsión o geomalla…, y encima de ésta realizar la proyección neumática de sustrato vegetal, compuesta por una mezcla de: compuestos orgánicos e inorgánicos, (diseñados para retener el agua necesaria y evacuar su exceso, permitiendo intercambiar gases y nutrientes con la vegetación); estabilizadores, (garantizando la estabilidad del material en el talud) y semillas, (que al germinar, implantarán la cubierta vegetal). Al igual que en la proyección de hormigón, formará un recubrimiento de entre 5-10 cm de espesor, que aportará el potencial de revegetación.

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